Cómo ha cambiado el cuento

Sabido es que lo que más pierde la gente en fiestas son carteras. La mayoría llegan a la oficina sin dinero. Las que llegan con dinero, a veces sucede que algún misterio las vacía. (’Leer más’)
| EL BLOG DEL FIESTERO |

Sabido es que lo que más pierde la gente en fiestas son carteras. La mayoría llegan a la oficina sin dinero. Las que llegan con dinero, a veces sucede que algún misterio las vacía. (’Leer más’)
Pues acabaron las fiestas. El Avispa y yo volvemos al agujero.
Aquí hace un calor de muerte. Como al gracioso del Causal le hizo gracia lo del imaginario, ahí que volvemos. Una pena, porque el año pasado, si recuerdan, nos quería congelar como a la extraña pareja de fiesteros, el del gorro negro y el del gorro rojo. Y la verdad es que en Agosto y en Tudela, mejor lo del congelador que lo del imaginario. Pero qué se le va a hacer. Si alguno, por un casual, tiene acceso al imaginario del Causal, por favor, un ojogallo on the rocks para el Avispa y una cervecita helada para mí. Sean misericordes, que Santa Ana atenderá sus plegarias. (’Leer más’)
Sí, les dejé con la intriga en el post anterior. Un BMW me pitó y me sacó de mi duermevela en la oficina de objetos perdidos. Sé que algunos pensaron inmediatamente en cierta noticia de las fiestas que tiene que ver con un BMW pero no. El BMW lo traía un feriante, a la oficina.

Ya estoy trabajando. De 10 a 14. Entre lo que me he encontrado aquí, sin reclamar desde el año de la polca, destacan:
- Un bocadillo de criadillas del cuarto del Mandin. En la etiqueta pone “año 1987“. Se mantiene intacto. (’Leer más’)