
La verdad es que cuando observo ésta foto experimento un contradictorio sentimiento de risa, miedo y pena. Sí, todo mezclado, como en un cóctel. Diríase que el fiestero de la izquierda, tocado con gorro rojo, está apretando algún órgano vital del fiestero de la derecha. Y por su gesto, diríase que lo aprieta con ganas. El fiestero de la boina, aguanta el tirón como puede, sabiendose retratado, entre triste y pusilánime. Usemos el adjetivo estoico.
Pero detrás de los gestos de la pareja, tan dispares, tan elocuentes, debe esconderse algo más. Ese cóctel de gestos, dos terceras partes de tensión, una parte de estoicidad y unas gotitas de risa, esconde algún misterio.
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